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Políticas Sociales evitó el desahucio de 49 familias en 2017 mediante la concesión de ayudas y alternativas de alojamiento

31 Enero | Urtarrila

A lo largo de 2017, el departamento municipal de Políticas Sociales y Salud Pública, que dirige el socialista Peio López de Munain, evitó el desahucio de 49 familias vitorianas gracias a las ayudas que concedió y a las alternativas de alojamiento planteadas para impedir que se quedaran en la calle.

De los 49 casos en los que intervinieron los servicios sociales, en 33 de ellos consiguieron que las familias permanecieran en sus viviendas con la prestación de ayudas municipales, mientras que a 16 familias se les ofreció otras alternativas (pisos de acogida y otros recursos). 

A las 33 ayudas de tipo económico concedidas en 2017 en concepto de desahucio, Políticas Sociales dedicó un total de 36.483 euros, lo que supone una media de 1.105 € anuales por familia.

“Estos datos demuestran que el Ayuntamiento hace seguimiento de las familias que, lamentablemente, se ven abocadas a esta situación. Es cierto que sólo trascienden los casos más mediáticos, pero desde Políticas Sociales realizamos una labor sorda y permanente que ha salvado a muchas familias”, explica el concejal Peio López de Munain.

Vitoria-Gasteiz cuenta desde el año pasado con un nuevo programa de prestaciones municipales, diseñado a propuesta del actual Gobierno, que como gran novedad incluyó ayudas para evitar desahucios. Así, desde entonces las prestaciones de vivienda contemplan una ayuda específica destinada a ese fin.

Además, desde 2017 existe la posibilidad de que las profesionales de los servicios sociales planteen situaciones de excepcionalidad para el reconocimiento de las ayudas. Es el caso de las unidades convivenciales en riesgo claro de pérdida de vivienda o de desahucio porque la situación económica familiar no permite hacer frente a los gastos de alquiler.

“La ciudadanía debe tener la tranquilidad de saber que los servicios sociales siempre están ahí para hacer una valoración de la situación de las familias en riesgo, echarles una mano y prestar apoyo. Son la garantía de que nadie se va a quedar en la calle. La labor que realizan es encomiable y así debe ser reconocida”, concluye López de Munain.